jueves, 10 de julio de 2014

III.

Ayer volví a soñar que me querías 
-Luis Ramiro-
No me esperaba para nada ver a Dani después de tanto tiempo. No me gustan los imprevistos y menos si son de este tipo. Me gusta tenerlo todo bajo control y saber cómo actuar en cada momento. El hecho de verle hoy de nuevo por los pasillos de la redacción me ha hecho ponerme en tensión y perder los papeles en el camerino cuando ha venido a verme. No me ha gustado el comportamiento que he tenido con él, por mucho daño que me haya hecho. Por lo menos después del programa he conseguido relajarme y aclarar las cosas con él para que no haya malentendidos. Aunque me fastidia ser feliz con Lucho y que Dani aún sienta por mí, es cierto que me hizo daño, pero me hacía a la idea de que sería feliz con otra chica y al ver que no es así me choca...
Si me sigo comiendo la cabeza así al final voy a acabar loca...
Me hundo en la bañera durante unos segundos intentando dejar mi mente en blanco y conseguir relajarme. Finalmente lo consigo y cuando me doy cuenta de que estoy más arrugada que una uva pasa en un desierto decido salir. Después de cenar me siento en el sofá a seguir con mi ritual de peli y manta del viernes noche.
En mitad de la película me llama Lucho y hablamos sobre la semana, intento obviar el tema de Dani para que no se preocupe por cosas innecesarias. Lucho trabaja en Barcelona, una relación a distancia es complicado y más si los dos trabajamos así que decidimos que cada fin de semana uno iba a la casa del otro y viceversa, aunque muchos fines de semana le toca trabajar y este es uno de ellos así que me quedaré aquí solita en Madrid...

El fin de semana pasa, la semana siguiente pasa, el fin de semana llega y me voy a Barcelona a ver a ese chico de rizos morenos que me vuelve loca, también me paso por Mollet a ver a mi familia y el domingo a las 16:00 parto de nuevo hacia Madrid para comenzar otra semana rutinaria. Me acomodo en mi asiento, iPad en mano dispuesta a  relajarme pero parece que nadie es considerado conmigo: llamadas de mi madre para ver si ya estoy en el tren, llamadas de Lucho diciéndome que ya me echa de menos, llamadas de Flo diciendo que mañana tengo que ir un poco antes... Cuando por fin tengo tiempo para mi y mi lectura otra vez el móvil vuelve a sonar, esta vez es un whatsapp, ¡juro que como me vuelvan a interrumpir apago el móvil! Miro de quien es el mensaje y me sorprendo al ver que el que escribe es Dani, desbloqueo el móvil rápidamente para ver qué quiere:
"Simon!! pensando en lo que me dijiste el otro día, creo que me he perdido muchas cosas de tu vida que me gustaría saber. no sé, hablar de como nos ha ido a ambos después de estos meses. Si estás por aquí podríamos vernos, te parece??"
Me río yo sola imaginando la de veces que habrá cambiado el mensaje para que quedase bien y mandarlo
"Martínez!! Me pillas en el AVE de vuelta de BCN, llego sobre las 18:30 si me invitas a una merienda-cena igual nos podemos poner al día"
No me parece mal eso de quedar con él, lo que me hizo lo tengo superado y no le guardo rencor por ello, supongo que vio en otra, cosas que yo no tenía. Sigo con mi lectura y al rato me contesta:
"Me paso por tu casa sobre las 20:00?"
"Okay, allí te espero! Un besito" 

A las 18:30 salgo del AVE y sobre las 19:00 estoy en mi casa. Aprovecho esta hora para ducharme y ponerme cómoda, paso de arreglarme, total, es Dani, me ha visto de todas las formas posibles. Cuando termino me siento en el sofá y llamo a mi madre para que sepa que he llegado, si no la llamo no se queda a gusto y a las 20:00 ni un minuto más ni uno menos llaman al timbre. La puntualidad de Dani a veces me irrita mucho. Le abro y nada más verme se ríe
-La confianza da asco, eh Simon. Ya me recibes hasta en pijama
-Ya sabes que este es mi uniforme de los fines de semana, no sé de qué te extrañas, Martínez -nos damos dos besos y pasamos al salón- A ver que me has traído de merienda... -le quito el paquete de las manos- ¿Por qué una tarta?
-¿Y por qué no? -responde él quitándose la chaqueta-
Me encojo de hombros y voy a la cocina a por algo de beber. Vuelvo al salón y empezamos a comernos esa tarta mientras hablamos de cómo nos ha ido en estos meses. Él me cuenta que después de que lo nuestro se acabase no lo intentó con la chica. Yo le hablo de Lucho, de cómo nos conocimos, etc. Se me llena la boca cada vez que hablo de él y creo que Dani lo nota.
-L.lo siento si te molesta que hable de él...
-Nunca más quiero oirte decir que lo sientes, vale? -se acerca más a mí y me agarra de las manos-
Me recorre un escalofrío por todo el cuerpo, le miro en silencio, él tampoco habla. De repente siento la necesidad de besarle para ver si de verdad le he superado. Me acerco un poco más, él no se mueve, retrocedo de nuevo, a ver si se va a ilusionar más y no quiero eso... Nos seguimos mirando mientras él me acaricia las manos con la yema de sus dedos. Lentamente bajo la mirada a sus labios y me suelto de sus manos para agarrarme a su cuello. Le beso, me besa. En este momento no pienso en nada más que en disfrutar de sus labios, los extrañaba, vaya que si los extrañaba...  Me dejo llevar por la situación y empiezo a desabrocharle la camisa
-Anna, Anna -se separa con la respiración algo acelerada- Para, me tengo que ir -se vuelve a abrochar los botones de la camisa- Y.ya hablaremos, vale?
Me quedo paralizada mientras él coge sus cosas y sale por la puerta ¿Qué acabo de hacer?

4 comentarios:

  1. Daniel es tonto. Debería de aprovechar la situación!!!! JAAJAJAJAJAJA
    Gran capítulo Lu!
    Siguiente!!!

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  2. GUAU Me encanta me encanta me encanta. Necesito el siguiente ya Lucía :))

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  3. no lo dejes asi! pordio' ! me ha encantado de verdad , siguiente :) grande !

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  4. Aiii Luuu me encanta! Y más que lor una vez en las historias sea Anna la.que se lanza.


    Quiero más!!!!

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