viernes, 4 de julio de 2014

II.

'A veces querer es dejar ir. Es morir para que otro viva.'
-Loreto Sesma-
23 de Julio 2012.
Me dolía ver que no había venido a buscarme, el reloj marcaba las 11:50 y no había venido a por mí. Quedaban exactamente diez minutos para que el AVE se marchara, ¿dónde? a mi tierra, necesitaba desaparecer. La estación de trenes estaba repleta de gente y aún así no podía dejar de sentirme sola, estaba rodeada de personas que se despedían de otras; con abrazos, con besos...Se prometían que volverían a verse en un tiempo sabiendo que a la larga solo se olvidarían la una de la otra. Había gente llorando porque no querían perder a alguien que querían, había gente feliz por irse de vacaciones, gente de todo tipo y luego estaba yo. De pie al lado de mi maleta, enfrente de las vías sin saber qué hacer. Miraba a mi alrededor esperando que viniese a verme, a decirme un último adiós o a pedirme que me quedara con él pero no había nadie. No podía dar marcha atrás, había decidido seguir con mi vida sin él sabiendo que si me quedaba, a la larga me rompería el corazón pero éste aun tenía la esperanza de que Dani apareciese. Dos minutos después el tren llegaba a la estación, aún faltaban otros ocho para que arrancase. Busqué mi puerta de entrada pero no subí, por si acaso Dani venía. Miré de nuevo mi reloj, quedaban cinco minutos. Noté que me estaba mordiendo el labio para no llorar, sentía que los ojos me brillaban porque estaba marchándome de verdad, como prometí que haría si él me fallaba. Vi, en mi muñeca, la pulsera que él me regaló; tenía colgantes de recuerdos que habíamos vivido juntos; un corazón- de lo mucho que nos queríamos-, una barquita como las que hay en el Retiro dónde me declaró que estaba enamorado de mi, y tres estrellas, una por cada año juntos. Había tantas cosas que recordar. Intenté quitarme la pulsera pero al no conseguirlo, la rompí. Quería deshacerme uno a uno de los malditos recuerdos que me había dejado, de las promesas que había dejado por cumplir, de los besos que dijo que me daría durante toda su vida. Toda una vida prometía, resulta que ahora una vida dura muy poco...En ese momento miré hacia mi alrededor , parecía que el mundo iba a cámara lenta, las parejas se daban sus últimos besos, veías como había gente riendo, niños que lloraban al decir adiós a alguien importante, gente feliz; otras no tanto. Iban subiendo los últimos pasajeros y el adiós parecía estar más cerca. Oí gritos tras de mí, muy a lo lejos. Intenté mirar quién era, había mucha gente y no pude verle pero incluso sin verle, noté a mi corazón latir de nuevo, así como hacía días había dejado de hacer. Me giré al escuchar mi nombre repetidas veces y entonces, lo vi. Se acercaba rápidamente, apartando a la gente e inconscientemente me acerqué a él.
-No puedes irte- dijo con la respiración entrecortada de la carrera que se había pegado.-
-El tren está a punto de salir - le miré seriamente.-
-No puedes- repitió- Prometiste que no te irías a ninguna parte aunque las cosas se pusieran difíciles, dijiste que pasara lo que pasara te quedarías -estaba rojo de la rabia-Creía que valían más tus promesas.
-Hablas de promesas cuando eres el primero que no entiende el significado de ellas- le dije alzando la voz, intentaba por todos los medios no llorar, no quería- Te duele que haya roto mis promesas pero yo no puedo quejarme de que tú no cumplas las tuyas, ¿no?- miré hacia otra parte porque si le miraba de nuevo sabía que iba a llorar- He intentado que las cosas salgan bien y lo sabes, porque te quiero- suspiré- Pero hay un límite para querer- le miré un segundo- Y hace mucho tiempo que ese límite lo he sobrepasado contigo y aún así me quedé porque te quería, intenté olvidarme de ti e incluso no sentir nada -notaba algo húmedo en mi mejilla-
-No puedes hacerme esto- me pidió.
-Y tú sí puedes romperme el corazón, ¿eh?- intenté reírme pero fallé- ¿Sabes?- me miró- Quería que vinieses a buscarme para irnos juntos-pude ver como se le iluminaba la cara, hasta que seguí hablando - Eso era antes, quería que vinieras y me dijeras que me querías, pero..- las lágrimas iban a más y ya estaba perdida-Sé que puedes vivir sin mí y sé que tampoco me quieres como has ido diciendo por ahí- me temblaba la voz-
-Entonces..¿no vas a quedarte?
-¿Te quedaste tú cuando más te necesitaba?- le miré-¿Te importó abrazar a otra aún sabiendo que yo te necesitaba a ti?- negué con la cabeza- Creo que mi vida sería mejor si yo sigo por aquí -señalé la puerta del tren- y tú por allí.
-Si decides volver, estaré esperando.
-No te engañes- le miré negando con la cabeza y se dio la vuelta. Miré la pulsera rota en mi mano- Espera- le dije y se giró esperanzado- Esto es tuyo- acerqué mi mano para que la cogiera- No quiero absolutamente nada que me recuerde a ti- le miré. Me mordí el labio para no llorar más. Me miró una última vez y comenzó a andar de nuevo.-

Subí al tren y miré a través de la ventana. Ahí estaba él, con la pulsera en la mano. No había marcha atrás. No era como esas películas en que la tía se rinde y cae en los brazos de su chico porque le quiere. Yo...simplemente no podía estar con una persona que me hacía más mal que bien. Dejé de mirarle, y quizás pensaréis que estaba cometiendo el mayor error de mi vida pero hay veces en las que tienes que aprender a dejar ir. Cogí mis auriculares, le di al modo aleatorio y no sé si el mundo estaba en mi contra pero sonó nuestra canción y no, no la detuve, dejé que sonara deseando que cuando llegase al último verso, no solo se acabara la canción sino que también se acabara esta historia. Cada letra de ésta me recordaba un momento y esperaba que pronto desapareciesen. Había llegado la hora de decirle adiós, de verle por última vez. El tren arrancó.
Estaba dejando mi vida atrás y no os voy a engañar, también dejé parte de mi corazón ahí, una parte que solo a él pude darle y soy incapaz de dársela a nadie más porque no la tengo, era suya desde que lo conocí, le pertenecía. Intento ser feliz pero sé a ciencia cierta que no lo conseguiré, no porque no quiera sino porque me falta algo para serlo.'



4 comentarios:

  1. Ayyy que penica jo, tienes que arreglarles, siguiente prontito, avisame!! ;)

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  2. Me he emocionado toah :")
    Espero el siguiente prontito :)

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  3. Ay jo... ay jo...ay jo...por Dios que triste...que se arregles :( Dani no puede hacerle tanto daño jope

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  4. llorando estoy ... que penita :( siguiente

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