sábado, 29 de noviembre de 2014

IX.

"Como te explico que aun no te he olvidado. Cómo te digo que todavía sueño con ese posible reencuentro. Cómo le miento a mi mente para no pensarte. Cómo le niego a mi corazón que no puedo tenerte. Cómo me resigno a dejarte ir de una vez y para siempre. Es la misma situación una y otra vez. Un sueño repetido, un deseo reprimido y las mismas ganas de volverte a ver. Y maldito sea este amor que aun después de tanto tiempo, sigue latente."

Me miro en el espejo tras echarme la ultima capa de rímel. No me creo que yo, siendo como soy. Yo que nunca cedo. Yo que a orgullo no me gana nadie me esté preparando para ir detrás de ti...Pero que no se me olvide, que no se me olvide que soy mía antes que de nadie, que no se me olvide cómo era antes de ti... 

Creo que sé más o menos hacerle ver que no voy a dejar que lo que sea que tengamos se acabe. Me termino de pintar los labios con mucho cuidado de no salirme. He cuidado cada detalle: labios rojos como a él le gusta, coleta, el perfume con el que se volvía loco y únicamente en el cuello. Un último vistazo en el espejo antes de salir, convenciéndome a mi misma de que tengo que hacer esto que él ya lo ha intentado bastante y se ha topado con un muro de orgullo y ha dejado de luchar. Que para bien o para mal le necesito en mi día a día...
Toco a su puerta y espero a que abra jugando con un mechón de mi coleta
-¿Qué quieres Anna...? -me recibe en pijama y despeinado, esta tan sexy... Aunque su tono de voz desganado no le acompaña- 
-Hola -estoy nerviosa, pero intento que no se me note- he venido a que no te vayas con otra
-¿qué otra? ¿Qué dices? -me mira extrañado. No entiende nada-
-¿no hay otra?
-Nooo. -me mira incrédulo- ¿De donde has sacado eso?
-En el mensaje me pusiste que cada uno por su lado. Entonces pensé que había otra y bueno... Aquí estoy -me río nerviosa-
- Y... Has venido únicamente para que no me tire a otra?
-No... Eh... Bueno... Que creo que por muchas veces que hayamos roto esto no ha terminado... Tu mensaje me ha hecho ver que tengo que luchar por lo que me importa y tú me importas... 
-Es otro paripé para follar o...? 
- No... De verdad que no -le miro. Hasta ahora no he podido hacerlo- que quiero tenerte en mi vida y también quiero estar en la tuya... -me voy acercando y el sigue sin moverse- aunque no esté nada segura de como va a ser esta vez quiero volver a ser esa pareja que era la envidia de todos -le rodeó el cuello con mis brazos- te acuerdas? 
-Claro que me acuerdo, rubia... -no puede evitar sonreír- 
-Vamos Martinez... -me voy acercando mas a sus labios- que estas deseando que vuelva a ser tuya... 
Los labios rojos hacen efecto y se lanza a mis labios, devorándolos. 

martes, 11 de noviembre de 2014

VIII.

*Anna*
Llaman al timbre y abro. Se abalanza sobre mi besándome como no lo han hecho nunca. Recorremos todo mi pequeño piso, sin dejar a penas un rincón. Llegamos a mi habitación y cuando estamos completamente desnudos, se va. 
Me despierto agitada, es la tercera noche que sueño eso. Resoplo frotándome la cara intentando explicarme a mí misma por qué sueño eso una y otra vez.
Después de un rato en la cama me levanto, voy a la ducha y me pongo a desayunar mirando las redes sociales. Miro instagram y me quedo boquiabierta al ver que ha subido una foto nuestra donde estoy yo cogiendole la lengua. Sonrío como una tonta mirando la foto, por aquel entonces acabábamos de empezar a salir. No sé muy bien cómo empezamos, simplemente surgió y al principio recuerdo que era como un amor adolescente. No queríamos que nadie lo supiera y en cuanto teníamos un momento a solas lo dábamos todo. Para seguirle el juego le contesto por Twitter y estamos un rato hablando por ahí. Mientras, tenemos una conversación paralela por Whatsapp.
A: ha venido esta foto ahora?
D: pues a que la he visto y como me gusta tanto la he subido. Sin más...
Tanto él como yo sabemos que no es así. Él mismo me dijo que me quería y yo... Bueno, yo soy un caso a parte. ¿Que le quiero? Pues puede ser que le quiera. No lo se. ¿Pero quién me dice a mí que esta vez va a ser diferente con él? También es cierto que en todas las relaciones que he tenido después de él, quisiera o no siempre les comparaba con Dani...
Cuando me quiero dar cuenta la hora se me ha echado la hora encima. Me termino el café rápidamente y salgo corriendo a El Hormiguero, hoy grabamos bastante pronto. Sobre las 17:00 vuelvo a mi casa a no hacer nada, como de costumbre, bueno sí, pensar y pensar en el sueño de esta mañana y en Dani... Y en la foto de hoy... Cojo el movil y vuelvo a mirarla.
A: seguro que ha sido simplemente porque te ha gustado? -decido seguir la conversación-
Sigo viendo la tele y al rato me contesta
D: Si... Por qué te interesa tanto? 
A: Porque no me creo que haya sido por eso
D: Anna... Me dejaste claro que no me querías, sólo para sexo. Que en otras circunstancias te hubiera seguido el juego, ya me conoces. Me he convencido de que ya no vamos a estar juntos nunca así que tú con tu vida y yo con la mía 
Nada mas leerlo empiezan en mi cabeza un montón de pensamientos algo confusos. Eso de que cada uno con su vida no me ha sonado muy bien... Seguro que ya tiene a otra entre sus piernas, como si no le conociera ya. No me ha dejado nada claro, ni si tiene a otra o no, pero en cambio estoy celosa... Y los celos son la mejor declaración de intenciones...

sábado, 4 de octubre de 2014

VII.

- Julián, dime que esta noche puedes salir. Necesito olvidar muchas cosas.
-Si, estoy libre, ¿pero que pasa tío?
- Nada... Bueno, si... Que... -suspiro, le juré que no volvería a ver a Anna, que era pasado- que he vuelto a cagarla...
-¿ Con Anna? Dani joder, me dijiste que no ibas a volver a verla. ¿ Ha pasado algo o solo habéis hablado? 
- Todo, ha pasado todo.
-¿Todo, todo?
- Todo, todo y esta mañana se ha ido como si nada hubiera pasado. Me ha dejado una puta nota y se ha largado. Como siempre. 
-¿ Y por qué ha vuelto a ti?
- Porque la dejó su novio y yo fui el gilipollas que se creyó que seguía yo siendo su debilidad y me dijo que no quería pasar la noche sola y bueno... Lo demás te lo imaginas 
- Madre mía, Dani... Olvídate de ella ya, tío. Lo vuestro pasó hace mucho y ella sólo te utiliza 
- Si ya lo sé, Julián... Si ya lo sé. Pero joder, que no puedo que es un enganche a ella que no se va a romper nunca pase el tiempo que pase... 
- Bueno, ¿y la chica esa que estabas conociendo? Parecía ir bien con ella
- Pues no, no iba bien, tío. Siempre la comparaba con Anna y la otra se quedaba a la altura del betún.
Oigo como suspira al otro lado del teléfono: - Estas jodido, ¿eh? 
-No lo sabes tú bien... ¿Va a ser así siempre? Porque ya estoy cansado...
- Pidela explicaciones, tío. Que te deje claro lo que quiere contigo. Pero prepárate por si te dice algo que no quieres oír. 
- Vale... Gracias una vez mas, tío. 
Cuelgo y me echo hacia atrás en el sofá pensando qué hacer pero tengo que verla si o sí. Me meto a la ducha para aclarar mis pensamientos, salgo de casa con mis ideas bastante claras. Creando un diálogo en mi cabeza de cómo puede ser esa conversación pero cuando llegue sé que no se le va a parecer en nada. Cuando me quiero dar cuenta ya estoy en la puerta de su casa y ella me espera apoyada en el marco de la puerta.
-Me alegra que hayas venido -se aparta para dejarme pasar y me da dos besos bastante cariñosos. Se los devuelvo pero los míos son mucho más frios- 
-Pues si querías verme hubiera bastado con quedarte esta mañana 
- Vamos, Martínez... No me digas que te has picado por eso -se ríe levemente jugando con un mechón de su pelo- 
Dios... Dani, contrólate... Has venido aquí para aclarar las cosas, no te ablandes por esa sonrisita que te encanta ni por ese pijama que no la puede quedar mejor.
- No me he picado... Pero sí que quiero que me expliques por qué anoche me vendiste la moto diciendo que era tu debilidad y esta mañana adiós. 
Me agarra del cuello de la camisa y me besa. No me lo esperaba para nada y me cuesta un poco reaccionar.
-B. Bueno vale ya. -digo separándome- ¿Qué quieres? Dime que quieres. Yo tengo claro que es lo que siento, pero no se que es lo que pasa por tu cabeza. 
- ¿Por qué hay que hablarlo todo tanto? -se vuelve a acercar y me da un beso en la mejilla- vamos a aprovechar este momento 
Y no se como lo hace que vuelvo a caer una vez más pero es que no puedo hacer otra cosa. 

-Anna, de verdad, quiero poner punto y final a esta historia o continuarla si es lo que tenemos que hacer pero dime que es lo que tu sientes...
-Ya te lo dije por whatsapp... Yo te pedí no pasar la noche sola, tú accediste sin rechistar 
- ¿y por qué lo hice, Anna? tampoco es muy difícil de averiguar 
- Ay, martinez... Pero si ha sido solo una noche... ¿Qué ha pasado con el chico que no quería nada serio? 
- Pues que sigue enamorado después de tanto tiempo. No eres fácil de olvidar, Simon...
- Martinez... Pero yo acabo de salir de una relación y de momento me quiero relajar y no pensar en nadie ahora mismo, lo siento si crees que te he utilizado o algo, pero pensé que serías el indicado. No sé, siempre ibas a tu bola y no pedías explicaciones. 

Me vuelvo a mi casa enfadado conmigo mismo, no la tenía que haber dicho que estaba enamorado de ella aun. Quiero imponerla como lo hacía antes... 
El sonido de mi movil interrumpe mis pensamientos.
-Hola..
-¿Has ido a verla? La has dicho todo lo que pensabas, ¿no?
- Si, si he ido... Y bueno la he contado "todo" después de acostarnos de nuevo....
- Martinez... Así no te puede tomar en serio
- ¿Y qué hago tío? Es que no puedo hacer otra cosa... Y encima soy imbecil, justo después la digo que sigo enamorado de ella y me dice que no quiere nada serio...
- La quieres, eh?
- No he querido a nadie cómo la quiero a ella tío... 

domingo, 21 de septiembre de 2014

VI.

"Lo más bonito de aquella noche fue que tú eras mía y yo tuyo. Y no necesitábamos más."


Caigo rendida sobre su pecho desnudo y con la respiración agitada. Cierro los ojos intentando recuperar la respiración. Hacía tanto tiempo que no me sentía tan a gusto... Mientras nos recuperamos Dani me acaricia el pelo, no me puedo sentir mejor ahora mismo, poco a poco su respiración se normaliza y me quedo aquí apoyada un ratito más.
-Simon... ¿Estas dormida? -me susurra-
-mmm... No... -digo medio dormida. Estoy tan a gusto que ahora no puedo pensar en buscar explicaciones a lo que ha pasado- 
-Mírate -se ríe levemente- si estas agotada -juega con un mechón de mi pelo- ¿vamos a la cama?
-No... Que estoy a gusto ahora... -digo como una niña pequeña y le doy varios besitos en el pecho- 
Deja de insistir y después de un rato nos incorporamos. Empezamos a vestirnos como si nada de lo anterior hubiese pasado. En un momento nuestras miradas se juntan y paramos de vestirnos:
-Dani... ¿Por qué ha pasado? 
Se queda en silencio un momento: -Porque tenía que pasar, supongo -habla casi en susurros-
-¿ Y por qué no lo hemos frenado? 
- Porque nos atraemos -se encoge de hombros- no busques culpables donde no los hay... Parece ser que queda algo después de tanto tiempo 
-¿ Y después de hoy que va a pasar?
- Yo voto por seguir como hasta ahora y si vuelve a pasar pues que pase, sin preocupaciones 
- Martínez...Mírame. -me mira esperando a que siga hablando- me acaba de dejar mi novio y no estoy llorando por los rincones. He venido aquí, hemos echado un polvo después de tanto tiempo y no me siento mal. ¿Por qué? Porque me guste o no eres mi debilidad, pelopincho -le revuelvo el pelo sonriendo y hago que se ría el también- no puedo hacer como si no hubiera pasado y si pasa mas veces no puedo simplemente dejar que pase y ya esta. 
-¿ Y qué propones? 
- No lo sé... -me acerco de nuevo a él y le rodeo el cuello con mis manos- de momento no quiero pasar la noche sola -le hablo cerca de sus labios y no tarda ni dos segundos en pillar mis intenciones. Se abalanza sobre mí dejándome claro que no voy a estar sola esta noche-  

Por la mañana me levanto temprano y con cuidado de no despertarle me empiezo a vestir. Voy al salón y cojo papel y boli, sé dónde está todo, me sé su casa de memoria.
 "Gracias por cuidarme esta noche. Ahora vienen las consecuencias de dejarse llevar, sé que no quieres que me preocupe. Pero es lo que toca. Gracias una vez mas por todo, Martínez. Espero que nos veamos pronto." Le dejo la nota en la cama y le doy un beso en la frente.

*Dani* 
Me despierto y sonrío ampliamente al recordar todo lo que pasó anoche. Me giro ilusionado por verla dormir en mi cama pero en lugar de eso me encuentro una nota. Como suele hacer, como hará hasta que encuentre a alguien tan importante como para no salir huyendo a la mañana siguiente. Resoplo frotándome la cara para espabilarme y seguir con mi vida. Así es Anna, viene y va cuando le da la gana. Pero es un enganche tan fuerte y tan peligroso hacia ella que no puedo hacer otra cosa. Mientras desayuno la escribo un whatsapp 
"Esperaba verte esta mañana"
Al cabo de unos minutos me contesta :
"Necesito pensar, Martínez... No me reproches nada, tu mismo dijiste que sin preocupaciones" 
"Solo dime si va a ser así siempre. Cuando te apetezca echamos un polvo y después si te he visto no me acuerdo"
"Te dije que no quería pasar la noche sola y esa noche ya ha terminado" 
"Muy bien. Pues hasta otra noche."

miércoles, 3 de septiembre de 2014

V.

1 año después.

- Anna, ya no te necesito. Siento ser tan brusco contigo pero no me haces falta en mi vida. Supongo que me he acostumbrado a estar sin ti. Ha llegado alguien a mi vida y me ha devuelto esa ilusión que creía haber perdido. Lo siento, espero que te vaya todo bien pero lo nuestro acaba aquí. 

Entro en mi piso y tras acabar mi sección en El Hormiguero. Me dejo caer en el sofá y me fijo que tengo un mensaje en el contestador. Pulso el botón y empieza a sonar el mensaje. Reconozco la voz desde que empieza. Es Lucho y ese mensaje me cae como un jarrón de agua fría. Me quedo paralizada mirando al frente y poco a poco las lágrimas van saliendo de mis ojos. Lo veía venir, para que me voy a engañar pero nunca creí que iba a suceder de verdad. 
Después de un rato llorando decido que yo tampoco le necesito. Me levanto con decisión del sofá y me voy directa a la ducha, me cambio de ropa y cuando estoy lista busco entre mis contactos en el móvil a alguien que me pueda hacer desconectar: Dani. 
- ¡Simon! Que bueno oírte ¿cómo esta mi rubia preferida? 
- Ay, Martínez... Tan pelota como siempre, no cambias... 
- No hay que perder las costumbres -se ríe- ¿a qué se debe tu llamada?
- Me voy a quedar unos días en Madrid y... Bueno he pensado que si tienes un ratito podríamos vernos
- Por mi perfecto que se me acababa de chafar el plan 
- Con qué soy tu segundo plato, ¿no? -digo bromeando- 
- Tú eres plato único siempre, ya lo sabes -se ríe- 
- Así me gusta. Pues... ¿Me paso por tu casa y me invitas a cenar? 
- Pues como no quieras pizza no tengo otra cosa -se ríe-
- Eso me vale. Voy para allá. Hasta ahora, Martínez -cuelgo-

Llego a su casa y me recibe con los brazos abiertos, siempre le ha encantado ejercer de anfitrión aunque sea una cena como esta, improvisada. Intentó poner buena cara, pero no le puedo engañar y sabe que me pasa algo.
-Simon... Sé que no estas aquí sólo porque te apetece verme -dice mientras nos sentamos en su sofá- ¿qué te pasa? -me agarra de la cara para que le mire- 
-N.nada... Es una tontería sin importancia -le aparto la mirada- 
-Bueno, pues quiero saberla
-Es... Lucho que... -me empieza a temblar la voz- que se ha terminado, Dani, que tiene a otra... 
Nada más oírme me abraza contra él  intentando consolarme. Me mece entre sus brazos y me da varios besos en la frente. Tras un rato así consigo tranquilizarme y me separo un poco 
-Lo siento, pero no sabía a quien llamar 
-No te preocupes, siempre estaré aquí -me sonríe-
-Lo sé, eres esa persona en la que voy a poder confiar siempre porque sé que no me va a pedir explicaciones de nada. Te debo mucho, Martínez 
- Anda ya, boba, sabes que lo hago sin nada a cambio 

Cenamos en el sofá mientras vemos la tele. Más bien está de fondo porque nosotros tenemos una conversación a parte. Me fijo en una cajita que tiene en el mueble del salón 
-¿Qué hay allí? 
- Eh... Pues... Fotos, recuerdos... Esas cosas 
-¿ Puedo abrirla? 
- Si te hace ilusión... -se ríe levemente y yo me levanto a por la caja-
La abro y lo primero que encuentro es la pulsera que me regaló y que yo luego le devolví el día que rompimos. 
- Vaya... La sigues teniendo -sonrío ampliamente-
- Claro, es un recuerdo -sonríe el también- 
Cojo la pulsera entre mis manos y sigo cotilleando la caja. Hay un montón de fotos, tanto mías, como suyas y de los dos juntos.
- Jo... Que recuerdos, ¿eh?
- Si -se rasca la nuca algo nervioso- hace mucho que no habría esta caja y la verdad es que se remueve todo un poquito -se ríe- 
- Normal... Es que fuimos muy felices, Martínez. Míranos -cojo una foto en la que salimos los dos. Yo sonriendo como una tonta y él besándome en la mejilla-
- No sé si te lo he dicho alguna vez pero nuestra relación ha sido la más verdadera que he tenido... -me mira fijamente- me hiciste muy feliz, Simon y seguirán pasando los años y seguirás siendo mi debilidad 
- Ay, calla bobo, que hoy estoy muy sensible -me río y me lanzo a sus brazos hasta que acabamos tumbados en el sofá y nuestros labios y la química que tenemos hacen el resto-

lunes, 21 de julio de 2014

IV.

"Siempre habrá veranos para cometer errores,
inviernos para llorarlos."
-Loreto Sesma.-

4 días después...
*Riiiiiing-riiiiing*
-Dios, Anna otra vez...-Resoplo y dejo que suene hasta que se corta la llamada.- Llevo así cuatro días, desde que la... Me... Nos besamos. ¿Y por qué me siento tan culpable? Al fin y al cabo era lo que quería, ¿no? Que volviera a mi lado -Hablo con Julián desde la cocina mientras preparo unos Gin-tonics-
-Eso mismo te iba a preguntar ahora ¿Qué tiene de malo? Era lo que ibas buscando, ¿por qué no aprovechaste la oportunidad?
-No sé, tío... Supongo que fue porque antes del beso me habló de Lucho, su novio. Tendrías que verla hablando de él. Se la llena la boca. Le quiere mucho. -bebo de mi copa-
-Mira, no sé lo que sentirá Anna por ese tipo. Pero tú no te quedas atrás hablando de ella. La magnificas, cada vez que hablas de ella es como si fuese tu mayor logro. Por lo menos a mí me das la sensación de que te sientes muy orgulloso de haber estado con ella. Y la cagaste en su momento, pero joder el beso que te dio la otra noche ha tenido que significar algo y deberías hablarlo...
-En eso de que me siento muy orgulloso de haber estado con ella, tienes razón, pero lo del beso... No sé, a lo mejor me lo dio por pena o... yo que sé
-Pues por eso deberías hablarlo con ella, para quitarte esta rayada de encima, porque macho, estás más raro desde que la volviste a ver... -me da una palmada en la espalda y ambos nos reímos-
-Entonces ¿qué? ¿La llamo y lo aclaro o nos tomamos estos gin-tonics mientras vemos la NBA?
-Estoy dispuesto a sacrificar el súper plan para que aclares tu cabeza, pero no te acostumbres, ¿eh? -nos abrazamos, coge su chaqueta y se va-
Vale. Ahora tengo dos gin-tonics intactos prácticamente, una llamada que hacer, un beso que resolver y muchos nervios.
Vuelvo al salón y practico conmigo mismo como decírselo, parezco imbécil... Finalmente cojo el móvil, marco su numero y espero a que conteste, con dos tonos basta:
-¡Martínez! ¡Al fin! ¿Por qué no has respondido a mis llamadas? Te fuiste muy rápido el otro día y no pudimos hablar después de.
-Anna, Anna, frena -la interrumpo- No creo que sea un tema para hablar por teléfono. ¿Te puedes pasar por mi casa y lo aclaramos?
-Si, por favor. Tengo que dejar esto zanjado para que no haya más problemas. Si Lucho se entera...Dios, yo no sé que.
-Anna, en mi casa hablamos de todo, cálmate -la vuelvo a interrumpir y quedamos en 15 minutos-

Después de 30 minutos llega Anna. La abro. Nos sonreímos tímidamente y pasa a mi casa
-La puntualidad nunca fue tu fuerte, eh Simon -me río un poco de ella para relajar el ambiente-
-Tu puntualidad a veces me llega a irritar, que lo sepas, Martínez -contraataca ella-
-Como debe ser -me río- ¿Quieres algo de beber?
-Si me preparas un gin-tonic te lo agradezco y todo -me sonríe-
-Por suerte ya lo tengo echo -voy a la cocina y se lo traigo-
Nos sentamos en el sofá y comienza a hablar
-¿Por qué no cogías el teléfono? No sabes lo preocupada que estaba por si...
-¿Por si lo contaba por ahí y te arruinaba tu relación idílica con tu chico? -alzo una ceja- Puedes estar tranquila, sabes que no voy contando mi vida personal por ahí ¿Era eso lo que te preocupaba?
-Mayormente -bebe de su copa- Pero también me importas tú y lo que aún sientes por mí...
-¿Entonces por qué me besaste? ¿Para jugar conmigo? ¿Para ver mi reacción? -me altero un poco-
-Fue para aclararme, no sé, te vi el otro día en la redacción y me dijiste eso y me dejaste con una sensación muy rara. A parte de para comprobar si era verdad lo que decías también lo hice para aclararme yo y ver si aún te quería.
-Anna... Por lo que me cuentas de Lucho, se le ve buen tío, no quiero joder tu relación con él.
-¿Entonces por qué regresaste y me dijiste que aún me querías?
-Porque pensé que podría recuperarte -agacho la mirada- pero ahora tienes a alguien que de verdad está ahí para ti, con el que no vas a estar sola ni un segundo y eso te hace bien -vuelvo a mirarla con una sonrisa- solo hay que ver como te brillan los ojos cada vez que me hablas de él... Así que me quito de la cabeza la idea de recuperarte, tu mundo sería más fácil si no lo intentase, ¿verdad?
-Eso es cierto -juega con sus dedos. Está nerviosa, no sé por qué, la verdad- Pero no sería mi mundo si tú no estuvieras en él -habla a trompicones, como si estuviera a punto de llorar-
-Bueno, pero podemos ser amigos sin nada más allá de eso, ¿no? -la sonrío y la abrazo-
-Gracias por entenderlo, y por supuesto que podemos ser amigos -me responde abrazándome con fuerza-

jueves, 10 de julio de 2014

III.

Ayer volví a soñar que me querías 
-Luis Ramiro-
No me esperaba para nada ver a Dani después de tanto tiempo. No me gustan los imprevistos y menos si son de este tipo. Me gusta tenerlo todo bajo control y saber cómo actuar en cada momento. El hecho de verle hoy de nuevo por los pasillos de la redacción me ha hecho ponerme en tensión y perder los papeles en el camerino cuando ha venido a verme. No me ha gustado el comportamiento que he tenido con él, por mucho daño que me haya hecho. Por lo menos después del programa he conseguido relajarme y aclarar las cosas con él para que no haya malentendidos. Aunque me fastidia ser feliz con Lucho y que Dani aún sienta por mí, es cierto que me hizo daño, pero me hacía a la idea de que sería feliz con otra chica y al ver que no es así me choca...
Si me sigo comiendo la cabeza así al final voy a acabar loca...
Me hundo en la bañera durante unos segundos intentando dejar mi mente en blanco y conseguir relajarme. Finalmente lo consigo y cuando me doy cuenta de que estoy más arrugada que una uva pasa en un desierto decido salir. Después de cenar me siento en el sofá a seguir con mi ritual de peli y manta del viernes noche.
En mitad de la película me llama Lucho y hablamos sobre la semana, intento obviar el tema de Dani para que no se preocupe por cosas innecesarias. Lucho trabaja en Barcelona, una relación a distancia es complicado y más si los dos trabajamos así que decidimos que cada fin de semana uno iba a la casa del otro y viceversa, aunque muchos fines de semana le toca trabajar y este es uno de ellos así que me quedaré aquí solita en Madrid...

El fin de semana pasa, la semana siguiente pasa, el fin de semana llega y me voy a Barcelona a ver a ese chico de rizos morenos que me vuelve loca, también me paso por Mollet a ver a mi familia y el domingo a las 16:00 parto de nuevo hacia Madrid para comenzar otra semana rutinaria. Me acomodo en mi asiento, iPad en mano dispuesta a  relajarme pero parece que nadie es considerado conmigo: llamadas de mi madre para ver si ya estoy en el tren, llamadas de Lucho diciéndome que ya me echa de menos, llamadas de Flo diciendo que mañana tengo que ir un poco antes... Cuando por fin tengo tiempo para mi y mi lectura otra vez el móvil vuelve a sonar, esta vez es un whatsapp, ¡juro que como me vuelvan a interrumpir apago el móvil! Miro de quien es el mensaje y me sorprendo al ver que el que escribe es Dani, desbloqueo el móvil rápidamente para ver qué quiere:
"Simon!! pensando en lo que me dijiste el otro día, creo que me he perdido muchas cosas de tu vida que me gustaría saber. no sé, hablar de como nos ha ido a ambos después de estos meses. Si estás por aquí podríamos vernos, te parece??"
Me río yo sola imaginando la de veces que habrá cambiado el mensaje para que quedase bien y mandarlo
"Martínez!! Me pillas en el AVE de vuelta de BCN, llego sobre las 18:30 si me invitas a una merienda-cena igual nos podemos poner al día"
No me parece mal eso de quedar con él, lo que me hizo lo tengo superado y no le guardo rencor por ello, supongo que vio en otra, cosas que yo no tenía. Sigo con mi lectura y al rato me contesta:
"Me paso por tu casa sobre las 20:00?"
"Okay, allí te espero! Un besito" 

A las 18:30 salgo del AVE y sobre las 19:00 estoy en mi casa. Aprovecho esta hora para ducharme y ponerme cómoda, paso de arreglarme, total, es Dani, me ha visto de todas las formas posibles. Cuando termino me siento en el sofá y llamo a mi madre para que sepa que he llegado, si no la llamo no se queda a gusto y a las 20:00 ni un minuto más ni uno menos llaman al timbre. La puntualidad de Dani a veces me irrita mucho. Le abro y nada más verme se ríe
-La confianza da asco, eh Simon. Ya me recibes hasta en pijama
-Ya sabes que este es mi uniforme de los fines de semana, no sé de qué te extrañas, Martínez -nos damos dos besos y pasamos al salón- A ver que me has traído de merienda... -le quito el paquete de las manos- ¿Por qué una tarta?
-¿Y por qué no? -responde él quitándose la chaqueta-
Me encojo de hombros y voy a la cocina a por algo de beber. Vuelvo al salón y empezamos a comernos esa tarta mientras hablamos de cómo nos ha ido en estos meses. Él me cuenta que después de que lo nuestro se acabase no lo intentó con la chica. Yo le hablo de Lucho, de cómo nos conocimos, etc. Se me llena la boca cada vez que hablo de él y creo que Dani lo nota.
-L.lo siento si te molesta que hable de él...
-Nunca más quiero oirte decir que lo sientes, vale? -se acerca más a mí y me agarra de las manos-
Me recorre un escalofrío por todo el cuerpo, le miro en silencio, él tampoco habla. De repente siento la necesidad de besarle para ver si de verdad le he superado. Me acerco un poco más, él no se mueve, retrocedo de nuevo, a ver si se va a ilusionar más y no quiero eso... Nos seguimos mirando mientras él me acaricia las manos con la yema de sus dedos. Lentamente bajo la mirada a sus labios y me suelto de sus manos para agarrarme a su cuello. Le beso, me besa. En este momento no pienso en nada más que en disfrutar de sus labios, los extrañaba, vaya que si los extrañaba...  Me dejo llevar por la situación y empiezo a desabrocharle la camisa
-Anna, Anna -se separa con la respiración algo acelerada- Para, me tengo que ir -se vuelve a abrochar los botones de la camisa- Y.ya hablaremos, vale?
Me quedo paralizada mientras él coge sus cosas y sale por la puerta ¿Qué acabo de hacer?