¿Y dice Sabina que tardó en olvidarla 500 noches?
Pues a mi,
poeta,
Apúntame 501
-Loreto Sesma-
Pues a mi,
poeta,
Apúntame 501
-Loreto Sesma-
Febrero.2013.
Quiero darles una sorpresa a todo el equipo de ANV, hace mucho que no les veo y ahora que tengo una mañana libre en Aída decido ir a visitarles. Nadie sabe que voy a ir, quiero que sea una sorpresa.
Cuando estoy en la puerta a punto de salir de casa retrocedo unos pasos, dudando si es necesario que vaya, aún no sé si estoy preparado para volver a verla, no acabamos muy bien que se diga y si me ve por ahí seguramente no me dirija la palabra. Finalmente me decido y salgo de casa, no se acaba el mundo porque no me hable, a parte hay más gente en ese equipo que quiero ver.
En poco más de 15 minutos estoy ahí. Todo está igual que siempre, parece que no haya pasado el tiempo, pero si ha pasado, si, estos tres años han dado para tantas cosas.... Me paro delante de mi camerino que ahora es de Marta Márquez. Sale y al verme se asusta.
-Tranquila, no vengo a robar -bromeo-
-Que susto me has dado -dice aún un poco asustada- ¿Qué haces aquí?
-He venido a haceros una visita, pero es sorpresa, no digas nada -la sonrío- ¿Sabes dónde está Flo?
-Estaba en Flocución hace un momento con Anna, supongo que seguirá allí.
En ese momento sale Anna de Flocución y se queda parada mirando hacia donde estoy yo con Marta. La miro durante varios segundos, mi pulso empieza a ir más rápido de lo normal, ni ella avanza hacia mi ni yo hacia ella. Finalmente esos segundos donde el tiempo se ha detenido se rompen cuando ella entra a su camerino. Respiro hondo y mi pulso vuelve a la normalidad. Hablo un rato más con Marta y después voy a Flocución para saludar a Flo.
Allí dentro hacemos nuestras típicas bromas, parece un día normal en TLJ u OM. Decidimos salir para saludar a los demás, mientras preparan el programa les observo pero a la que no veo es a Anna, desde que se metió en su camerino no ha vuelto a salir. En la comida me siento con ellos y vuelve a ser lo mismo que hace unos meses: risas y cachondeo sin parar. Pero Anna tampoco hace acto de presencia.
Salgo del comedor y me paro frente al camerino de Anna, pienso si llamar o no, finalmente lo hago, no quiero que esté mal por mi culpa. A los pocos segundos la puerta se abre, sonríe, pero al ver que soy yo la cara se la cambia completamente.
-¿Qué haces aquí, Martínez? Faltan 15 minutos para empezar.
Nunca me ha hablado en ese tono, por un momento pienso en salir de aquí y hacer como si no hubiera llamado, pero necesito hablar con ella. Se da la vuelta y respira hondo. Paso a su camerino.
-Venía a desearte suerte... Aunque ya sé que no te hace falta -Noto que se ha puesto nerviosa, demasiado diría yo- ¿Estás bien?
-¿Quieres la versión corta? No. ¿Puedes irte? Necesito estar estos minutos para salir tranquila -se recorre el pequeño espacio de su camerino sin parar-
-Anna, si sigues poniéndote así de nerviosa algún día te pasará factura en el directo. Relájate. -la hablo calmado, sin alterarme, sino será peor.-
-¿Tú que sabes? -me mira a los ojos, suspira y se sienta en el sofá-
-Anna... -me siento a su lado-
-¡Anna nada! Joder, déjame sola, ¿tan difícil es de entender? -alza la voz- ¡No solo te dedicas a joderme el día sino también a cuestionar mi forma de relajarme! ¡Déjame en paz! -se vuelve a levantar. Nunca la había visto así de alterada-
-Anna -intento seguir hablando tranquilo, pero cada vez me cuesta más- nadie te está atacando, cálmate. Joder, tu siempre lo tienes todo bajo control. Esa es la Anna que yo conozco.
-Pues a veces no quiero ser así, a veces me gustaría arriesgarme y no hacer siempre lo correcto, como tú - Me mira a los ojos ya más calmada y se crea un silencio que se me hace eterno pero que no quiero que se acabe nunca- Martínez... ¿a qué has venido exactamente?
Suspiro, al fin puedo decirla lo que venía a decirla...:- Anna, desde que me dejaste...
-Yo no te dejé, te dejaste tú solo yendo con aquella morenita tan simpática -aclara-
-Bueno, pues como quieras llamarlo... Desde que terminamos... Mi vida ha sido un desastre -hablo casi susurrando mirando al suelo.-
No contesta. No dice absolutamente nada. Entonces alzo la mirada y vuelvo a toparme con sus ojos. Y después mis ojos se centran en sus labios, y vuelven a los ojos y bajan de nuevo a sus labios en un perfecto silencio, el cual se rompe cuando Meri llama a la puerta del camerino avisando de que quedan 5 minutos.
-Sal, por favor, déjame al menos estos minutos para calmarme...
Asiento, me levanto y me voy aún asimilando lo que acaba de pasar.
Acaba el programa y al ser viernes deciden ir al bar que hay detrás del plató a tomar algo. Llego con Flo y nos unimos a los demás. Anna también está allí, hablando con Meri, la miro de vez en cuando a ver si se queda sola para poder aclarar lo que ha pasado en su camerino. Meri se va a la barra a pedir y sin dudarlo me acerco a Anna. Mientras llego se acaba su botellín de cerveza y se levanta de la silla
-Me voy ya, estoy cansada, Martínez. En otro momento hablamos
-¿Y a parte de cansada, cómo estás? -no pienso esperar otros 7 meses para hablar con ella-
-Bueno, hay días buenos y días malos, y luego están los de hoy, intermedios.
-¿Yo he influido en ello? -alzo una ceja sonriendo-
No contesta pero no puede evitar sonreír.
-Anna, lo que te he dicho antes en tu camerino... Estaría bien que lo hablaramos, ¿no? Que dejaramos las cosas claras
-Daniel...
-Uhhh... No sé por qué pero no sigue nada bueno -para ella siempre he sido Martínez-
-Yo no soy la persona que estás buscando, no soy la persona de la que te enamoraste, y sobre todo tengo una relación y soy feliz, ¿lo entiendes? -habla calmada, sin rencor, no como antes-
Trago saliva asimilando lo que me acaba de decir y bajo la mirada. Anna coge su chaqueta, se acerca un poco más a mí y me hace una pequeña caricia en el hombro.
-Lo siento, Martínez.
Quiero darles una sorpresa a todo el equipo de ANV, hace mucho que no les veo y ahora que tengo una mañana libre en Aída decido ir a visitarles. Nadie sabe que voy a ir, quiero que sea una sorpresa.
Cuando estoy en la puerta a punto de salir de casa retrocedo unos pasos, dudando si es necesario que vaya, aún no sé si estoy preparado para volver a verla, no acabamos muy bien que se diga y si me ve por ahí seguramente no me dirija la palabra. Finalmente me decido y salgo de casa, no se acaba el mundo porque no me hable, a parte hay más gente en ese equipo que quiero ver.
En poco más de 15 minutos estoy ahí. Todo está igual que siempre, parece que no haya pasado el tiempo, pero si ha pasado, si, estos tres años han dado para tantas cosas.... Me paro delante de mi camerino que ahora es de Marta Márquez. Sale y al verme se asusta.
-Tranquila, no vengo a robar -bromeo-
-Que susto me has dado -dice aún un poco asustada- ¿Qué haces aquí?
-He venido a haceros una visita, pero es sorpresa, no digas nada -la sonrío- ¿Sabes dónde está Flo?
-Estaba en Flocución hace un momento con Anna, supongo que seguirá allí.
En ese momento sale Anna de Flocución y se queda parada mirando hacia donde estoy yo con Marta. La miro durante varios segundos, mi pulso empieza a ir más rápido de lo normal, ni ella avanza hacia mi ni yo hacia ella. Finalmente esos segundos donde el tiempo se ha detenido se rompen cuando ella entra a su camerino. Respiro hondo y mi pulso vuelve a la normalidad. Hablo un rato más con Marta y después voy a Flocución para saludar a Flo.
Allí dentro hacemos nuestras típicas bromas, parece un día normal en TLJ u OM. Decidimos salir para saludar a los demás, mientras preparan el programa les observo pero a la que no veo es a Anna, desde que se metió en su camerino no ha vuelto a salir. En la comida me siento con ellos y vuelve a ser lo mismo que hace unos meses: risas y cachondeo sin parar. Pero Anna tampoco hace acto de presencia.
Salgo del comedor y me paro frente al camerino de Anna, pienso si llamar o no, finalmente lo hago, no quiero que esté mal por mi culpa. A los pocos segundos la puerta se abre, sonríe, pero al ver que soy yo la cara se la cambia completamente.
-¿Qué haces aquí, Martínez? Faltan 15 minutos para empezar.
Nunca me ha hablado en ese tono, por un momento pienso en salir de aquí y hacer como si no hubiera llamado, pero necesito hablar con ella. Se da la vuelta y respira hondo. Paso a su camerino.
-Venía a desearte suerte... Aunque ya sé que no te hace falta -Noto que se ha puesto nerviosa, demasiado diría yo- ¿Estás bien?
-¿Quieres la versión corta? No. ¿Puedes irte? Necesito estar estos minutos para salir tranquila -se recorre el pequeño espacio de su camerino sin parar-
-Anna, si sigues poniéndote así de nerviosa algún día te pasará factura en el directo. Relájate. -la hablo calmado, sin alterarme, sino será peor.-
-¿Tú que sabes? -me mira a los ojos, suspira y se sienta en el sofá-
-Anna... -me siento a su lado-
-¡Anna nada! Joder, déjame sola, ¿tan difícil es de entender? -alza la voz- ¡No solo te dedicas a joderme el día sino también a cuestionar mi forma de relajarme! ¡Déjame en paz! -se vuelve a levantar. Nunca la había visto así de alterada-
-Anna -intento seguir hablando tranquilo, pero cada vez me cuesta más- nadie te está atacando, cálmate. Joder, tu siempre lo tienes todo bajo control. Esa es la Anna que yo conozco.
-Pues a veces no quiero ser así, a veces me gustaría arriesgarme y no hacer siempre lo correcto, como tú - Me mira a los ojos ya más calmada y se crea un silencio que se me hace eterno pero que no quiero que se acabe nunca- Martínez... ¿a qué has venido exactamente?
Suspiro, al fin puedo decirla lo que venía a decirla...:- Anna, desde que me dejaste...
-Yo no te dejé, te dejaste tú solo yendo con aquella morenita tan simpática -aclara-
-Bueno, pues como quieras llamarlo... Desde que terminamos... Mi vida ha sido un desastre -hablo casi susurrando mirando al suelo.-
No contesta. No dice absolutamente nada. Entonces alzo la mirada y vuelvo a toparme con sus ojos. Y después mis ojos se centran en sus labios, y vuelven a los ojos y bajan de nuevo a sus labios en un perfecto silencio, el cual se rompe cuando Meri llama a la puerta del camerino avisando de que quedan 5 minutos.
-Sal, por favor, déjame al menos estos minutos para calmarme...
Asiento, me levanto y me voy aún asimilando lo que acaba de pasar.
Acaba el programa y al ser viernes deciden ir al bar que hay detrás del plató a tomar algo. Llego con Flo y nos unimos a los demás. Anna también está allí, hablando con Meri, la miro de vez en cuando a ver si se queda sola para poder aclarar lo que ha pasado en su camerino. Meri se va a la barra a pedir y sin dudarlo me acerco a Anna. Mientras llego se acaba su botellín de cerveza y se levanta de la silla
-Me voy ya, estoy cansada, Martínez. En otro momento hablamos
-¿Y a parte de cansada, cómo estás? -no pienso esperar otros 7 meses para hablar con ella-
-Bueno, hay días buenos y días malos, y luego están los de hoy, intermedios.
-¿Yo he influido en ello? -alzo una ceja sonriendo-
No contesta pero no puede evitar sonreír.
-Anna, lo que te he dicho antes en tu camerino... Estaría bien que lo hablaramos, ¿no? Que dejaramos las cosas claras
-Daniel...
-Uhhh... No sé por qué pero no sigue nada bueno -para ella siempre he sido Martínez-
-Yo no soy la persona que estás buscando, no soy la persona de la que te enamoraste, y sobre todo tengo una relación y soy feliz, ¿lo entiendes? -habla calmada, sin rencor, no como antes-
Trago saliva asimilando lo que me acaba de decir y bajo la mirada. Anna coge su chaqueta, se acerca un poco más a mí y me hace una pequeña caricia en el hombro.
-Lo siento, Martínez.
*-* que buen comiendo Lu! Me ha encantado bskskskskzn
ResponderEliminarEsperando el siguiente con muchas ganas :)
Aiii Lu por Dios!!! Inspirate así muuuuchas veces por favor! Me ha encantado!!!aquí tienes una lectora fijaaaa
ResponderEliminarPero mozaaaaa!!! Cuando no tienes inspirazon escribes bien y cuando la tienes ya ni te cuento!
ResponderEliminarAaayyy quiero maaaas! Eso de que tiene una relacion... juas juas ajbahsmahajav ♡